CRISTO: NUESTRA TIERRA
  • Las cosas que vemos, tocamos y disfrutamos no son las reales, es una sombra de lo verdadero.

  • ¿Cuáles son las cosas verdaderas? Cristo mismo.
    1. Tu casa no es tu morada verdadera. Salmo 90:1
    2. Tus alimentos no es el alimento verdadero.
    3. La ciudad donde vives no es la verdadera.
    4. La tierra en la cual vivimos no es la verdadera
    5. Jóvenes, cuando vayan a estudiar, pueden decir: "Señor, Tú eres mi libro. Quiero leerte. Quiero estudiarte a Ti mucho más que a estos libros. Quiero aplicarte ahora mismo mientras estoy leyendo".

  • Es interesante en AT como los temas principales son, la tierra, la ciudad y el tabernáculo.

  • El centro del Antiguo Testamento es el templo que está en la ciudad. Este templo fue edificado en esa tierra, y esa tierra donde se edificaron el templo y la ciudad es el propio centro de las Escrituras del Antiguo Testamento. También es el mismo centro de la intención de Dios. En la mente de Dios está esa tierra con su templo y ciudad.

  • Según el primer capítulo de Génesis, ¿cuál es el propósito y el objetivo de Dios al crear? No es otra cosa que la recuperación de la tierra. Dios quería recobrar la tierra y hacer algo en ella. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" ¿Y qué de la tierra? Había caos sobre la tierra. Estaba devastada y vacía, y las aguas del abismo la cubrían. Estaba sepultada bajo las aguas del abismo. Así que, Dios vino a obrar; empezó a recobrar la tierra. Dividió la luz de las tinieblas y separó las aguas que estaban sobre la expansión, de las aguas que estaban debajo de la expansión. Luego, en el tercer día, dividió las aguas de la tierra, y la tierra surgió de entre las aguas. Fue el tercer día cuando el Señor Jesucristo salió del abismo de la muerte. De modo que se puede ver que esto es un tipo. En el tercer día Dios sacó la tierra de las aguas de la muerte. Con este tipo podemos entender lo que es la tierra. La tierra es un tipo de Cristo.

  • Después de que la tierra salió de las aguas, ¿qué sucedió? Oh, toda clase de vida llegó a existir: la hierba verde, hierba que da semillas, árbol de fruto que da fruto según su género. Creo que ahora usted puede ver el cuadro. Después de la resurrección, esto es, después de salir de la muerte, Cristo produjo vida en abundancia.

  • La tierra simplemente es una figura de Cristo como el todo para nosotros. Todo lo que Dios preparó para la humanidad está concentrado en la tierra. El hombre fue creado para vivir en la tierra y disfrutar todo lo que Dios ha provisto. Todo lo relacionado con el hombre está concentrado en la tierra, la cual es un tipo de Cristo. Todo lo que Dios preparó para nosotros está concentrado en Cristo.

  • Batalla por la tierra. Satanás siempre tuvo la intención y aun la tiene de impedir que los judíos lleguen a tomar posesión de la tierra que Dios les había prometido.

    1. Producto del pecado la tierra volvió ser sumergida en agua, el hombre fue separado del disfrute de la tierra, todas las personas que fallecieron durante el diluvio estaban separadas de Cristo, tipificada en el Arca. Dios le dio la oportunidad a todos ellos pero la rechazaron. Una vez más Dios le dio al hombre la posesión de la tierra.
    2. Ahora Dios llama a un hombre llamado Abraham y le promete llevarlo a una tierra, volvemos a ver que Dios desea llevar al hombre a una tierra.
    3. El pueblo se dejo alejar gradualmente de la tierra y se fue a Egipto, Dios que siempre cumple su plan envió a un siervo llamado Moisés para que los sacara y los llevara a Egipto. Dios vuelve a insistir en llevar a su pueblo a la tierra.
    4. Varias veces el Señor recobro la tierra. El Señor la recobraba y el enemigo venia a dañarla y así ha sucedido y aun está sucediendo, hay una lucha espiritual por la tierra.
  • ¿Qué es la tierra? No se olvide nunca de que esa tierra es el Cristo todo-inclusivo. No es sólo Cristo, sino el Cristo que lo contiene todo. ¿Tiene usted a Cristo? Sí, lo tiene. Pero ¿qué clase de Cristo tiene: un cordero o una tierra? En el día de la pascua en Egipto todo el pueblo de Israel tuvo el cordero, pero siento decir que muy pocos de ellos entraron en la buena tierra. Muy pocos tomaron posesión de esa tierra. No disfrutaron la tierra.

  • El maná que los hijos de Israel disfrutaron en el desierto también era tipo de Cristo. Me regocijo mucho. Me dije: "Señor, Tú eres mi alimento. No sólo eres el cordero para mí, sino que también eres mi maná de cada día". Pero quisiera preguntarle, ¿es el maná el propósito o la meta de Dios? ¿Liberó Dios a Su pueblo de Egipto para que disfrutaran del maná en el desierto? ¡No! La tierra es el propósito; la tierra es la meta. ¿Disfruta usted a Cristo como la tierra?

  • Arraigados en Cristo. (El es nuestra tierra) Colosenses 2:7

  • Pienso realmente que la mayoría de los hijos del Señor todavía están en Egipto. Han experimentado solamente la pascua; han tomado al Señor sólo como el cordero. Han sido salvos por el cordero, pero no han sido libertados de este mundo. Sí, algunos han salido de Egipto, es decir, han sido libertados del mundo, pero todavía andan vagando por el desierto. Disfrutan de Cristo un poquito más; lo disfrutan diariamente como su maná. Se glorían de que disfrutan a Cristo como su alimento y están muy satisfechos. El propósito de Dios no es que simplemente disfrutemos a Cristo un poquito, sino que Cristo nos sea todo-inclusivo. Consideremos este versículo: "Por lo tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en El" (Col. 2:6). El es una esfera, un ámbito, donde debemos andar. El no es solamente comida o agua, sino que también es una esfera, una tierra, donde podemos andar. Debemos andar en El. El es nuestra tierra, El es nuestro reino. Andemos en El.

  • Creo que el cuadro está muy claro. En Egipto se tenía el cordero, en el desierto estaba el maná, y delante del pueblo de Israel estaba la tierra de Canaán. Esta es la meta; esta tierra es la meta de Dios. Tenemos que entrar en ella. Es nuestra porción. Es el don todo-inclusivo que Dios nos ha dado. Debemos tomar posesión de ella. Es nuestra, pero tenemos que disfrutarla.

  • Debemos poseer a Cristo como el todo para nosotros, no en simples palabras o doctrinas, sino en la realidad práctica. Hay que comprender que así como la tierra lo es todo para la planta, así también Cristo lo es todo para nosotros.

  • ¿Cómo podría haber existido un templo y una ciudad cuando el pueblo de Israel todavía vagaba por el desierto? Puesto que ellos no poseían la tierra, era imposible. ¿Cómo puede existir la verdadera edificación de la Iglesia? ¿Cómo puede existir la verdadera expresión del Cuerpo de Cristo? Cristo se manifiesta por medio de un templo (nosotros), pero si no hemos poseído (arraigarme de Cristo) la tierra y disfrutamos de ella no podremos expresarlo.

  • El pueblo de Israel disfrutó del cordero de la pascua y luego, día tras día por cuarenta años, disfrutó el maná, pero ellos nunca estuvieron satisfechos. Sólo aplicaron un poquito de Cristo; sólo experimentaron una pequeña porción de Cristo. No fue sino hasta que entraron en la tierra de Canaán que El fue todo para ellos, y ellos estuvieron completamente satisfechos. Después de que entraron en la tierra, lo que comían y lo que bebían provenía de la tierra, es decir, todo su vivir provenía de la tierra. La tierra era todo para ellos. No hay otro tipo en el Antiguo Testamento que sea todo-inclusivo como lo es la tierra de Canaán.

  • EL REPOSO: Hay que comprender por qué Dios dijo que esta tierra era el reposo para Su pueblo. El cordero no era el reposo. El maná no era el reposo. Pero la tierra sí es el reposo. El pueblo de Israel disfrutó del cordero de la pascua, pero no entró en el reposo. Todos los días por cuarenta años, ellos disfrutaron del maná, pero aún así no entraron en el reposo. Sabemos lo que es el reposo. El reposo es algo completo, algo pleno, algo perfecto. Cuando uno lo tiene todo, realmente puede descansar. Debido a que el cordero de la pascua no era la porción completa y perfecta para el pueblo de Israel, no era su reposo. Era bueno hasta cierto punto, pero no era el reposo. El maná también era bueno en un aspecto particular, pero no era la porción completa y perfecta. Sólo la tierra fue el reposo para el pueblo de Dios, porque la tierra era el cumplimiento, la perfección y la plenitud. En la tierra lo tenemos todo; la tierra nos satisfará.

  • UNA TIERRA BUENA: ¿En qué consiste la excelencia de esa tierra?
    1. Tierra buena y ancha. (Ex 3:8). Pero ¿puede describir la amplitud de esta tierra? ¿Puede describir la extensión, la expansión de Cristo? En otras palabras, ¿sabe cuán grande es Cristo? Cada uno de nosotros tiene cierta medida, pero ¿cuál es la medida de Cristo? El apóstol Pablo nos la da en Efesios capítulo 3. Las medidas de Cristo son la anchura, la longitud, la altura y la profundidad. ¿Puede decir cuán ancha es la anchura, cuán larga es la longitud, cuán alta es la altura, y cuán profunda es la profundidad? Si me lo preguntara a mí, tendría que decirle: "No lo sé. El es ilimitado". CRISTO NO TIENE LIMITES.
      1. El puede abarcar cualquier cosa y todas las cosas. No importa cuán grande sea el problema, Cristo puede abarcarlo. Cristo es bueno en lo ilimitado que es. Cristo es bueno en Su anchura, Su longitud, Su altura y Su profundidad. Cristo es esta tierra espaciosa para nuestra experiencia y disfrute en cada situación.
    2. Su altitud. La mayoría de nosotros sabemos que la tierra de Canaán es una tierra alta. Por lo menos está entre 600 y 1,300 metros sobre el nivel del mar. Es una tierra de montañas. Los libros de Deuteronomio y Ezequiel contienen muchos pasajes donde se nos dice que la tierra de Israel es un país alto y montañoso. ¿Qué tipifica esto de Cristo? Para contestar esta pregunta tenemos que mirar un mapa. A un lado de la tierra de Canaán está el mar Grande, o sea, el mar Mediterráneo. Al otro lado hay otro mar, el mar Muerto. Así que, a ambos lados de esta tierra hay mares. De acuerdo con la tipología de las Escrituras, los mares representan la muerte. ¡Esto significa que alrededor de Cristo no había más que la muerte! Pero de esta muerte algo surgió. ¡Cristo fue resucitado de entre los muertos! Así que la tierra alta, la tierra de las montañas, tipifica al Cristo resucitado, al Cristo ascendido. Cristo resucitó de entre los muertos y fue exaltado a los cielos. El es Aquel que resucitó y ascendió a lo alto. El es la alta montaña. Cristo es la tierra alta sobre las montañas de Israel. Fuera de El y aparte de El no hay nada más que muerte.

  • A veces uno dice: "Oh, ¡me siento muy deprimido!" ¿Sabe qué quiere decir eso? Significa que está bajo el poder de la muerte. Cuando siente depresión en el espíritu o en el corazón, significa que está bajo la amenaza de la muerte, que está bajo el poder de las tinieblas. Tiene que aprender a aplicar a Cristo, es decir, al Cristo ascendido, en su situación. Necesita tener contacto con Cristo en seguida. Debe decir: "No estoy de acuerdo con ser deprimido por ninguna clase de situación. Tengo al Cristo ascendido; estoy en el Cristo ascendido". Tiene que decírselo al Señor y tener contacto con El. Cuando tenga contacto con El, usted será resucitado, estará ascendido, porque el Cristo con quien tiene contacto es el Cristo que ascendió a los cielos. Cuando tenga contacto con El, estará en las montañas altas, no en los valles. Estará en la tierra elevada, muy por encima del nivel del mar. El problema es que cuando se siente deprimido, se olvida de Cristo; se olvida de que tiene a tal Cristo, quien ha ascendido muy por encima de todo. No lo aplica a su situación, no acude a El. No tiene contacto con El.

  • Hermanos y hermanas, ¿cómo pueden pelear la batalla que hay dentro de ustedes? Se lo diré. La única forma es estar en el Cristo ascendido. Estando en los cielos con el Cristo ascendido, pueden pelear en contra del enemigo; y éste estará debajo de sus pies. Cuando ustedes han sido oprimidos por Satanás, cuando han sido puestos debajo de los pies de él, ¿cómo pueden pelear en contra de él? Deben darse cuenta de que están en el Cristo ascendido. Ustedes están sentados en los cielos en Cristo.
    Escuchemos lo que se nos dice en Ezequiel 34:13-15:
    "Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirá en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor".
    "Pero en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice Jehová el Señor, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra; allí los aceptaré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas. Como incienso agradable os aceptaré, cuando os haya sacado de entre los pueblos, y os haya congregado de entre las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros a los ojos de las naciones. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os haya traído a la tierra de Israel, la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a vuestros padres". (Ez. 20:40-42)

  • Inescrutables riquezas de la tierra.
    1. Abundancia de Agua. Dt 8:7-10. El Señor nos dijo que del interior de los que creen en El, correrán ríos de agua viva. ¿Qué es esto? Es el suministro de la vida de Cristo como agua viva. Tenemos un manantial, una fuente y un arroyo. El manantial es el origen, la fuente es el almacenaje, y el arroyo es el fluir. Tenemos el origen, el almacenaje y el fluir; el manantial, la fuente y el arroyo. Veamos que están en plural, para cada situación de nuestras vidas tenemos un manantial, un arroyo o un rio. Amados para cada uno de los componentes del fruto del Espíritu hay un manantial, hay una fuente y un río.
      Deuteronomio dice que esas aguas brotan en valles y montes. ¿Qué significa esto? Obviamente, sin valles y montes, no fluirá el agua. Si toda la tierra es una llanura, no habrá corriente de aguas. ¿Qué son los valles y los montes?. Si usted es una persona sin montes y valles, si su vida es simplemente una llanura, estoy seguro de que no habrá agua que fluya en su interior. Cuanto más usted sufra, tanto más tendrá del fluir. Cuanto más usted haya sido humillado, cuanto más se difunda mala fama acerca de usted, tanto más fluirá el agua.
      Todos los valles son las experiencias de la cruz, las experiencias de la muerte de Cristo, y todos los montes son las experiencias de la resurrección del Señor. Un valle es la cruz; un monte es la resurrección. Debemos ser personas que siempre tienen algún problema, algún valle, pero también personas que siempre están en los montes experimentando la resurrección. Donde hay un valle, también hay un monte. Cada vez que usted experimenta la muerte de la cruz, experimentará la resurrección. Las aguas vivas fluyen de todas estas experiencias.

      Consideremos más atentamente el pasaje de Deuteronomio 8:7. Dice que las aguas "brotan en los valles y en los montes". No dice "en los montes y en los valles", sino "en los valles y en los montes". Primero los valles, y después los montes. ¿Por qué? Porque el primer lugar donde tocamos el agua que fluye es en los valles. Luego, si seguimos la corriente aguas arriba hasta su origen, encontraremos que brota de los montes. Si quiere tener algo que fluya de su interior para regar a otros, tiene que estar en los valles.
      ¿De dónde viene toda esta agua? Brota en los valles y en los montes. Pero, ¿de dónde viene el agua para los valles y montes? Deuteronomio 11:11 y 12 dice que esta tierra "bebe las aguas de la lluvia del cielo". Los montes y los valles no son el origen. ¡El cielo es el origen! Todas las aguas vivas, todos los arroyos, vienen del cielo. El origen está en el cielo.
    2. "Tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel":
      1. TRIGO: En Juan 12:24 podemos ver que el Señor es un grano de trigo que cae en tierra para morir y ser sepultado. El trigo representa a Cristo encarnado. Cristo es Dios encarnado como hombre para caer en tierra, morir y ser sepultado. Esto es el trigo. Tipifica al Cristo que se encarnó, que murió y que fue sepultado.
      2. CEBADA: ¡Representa al Cristo resucitado! El trigo indica Su encarnación, Su muerte y Su sepultura, y después de esto la cebada indica Su resurrección, es decir, representa al Cristo resucitado. ¿Cómo podemos probarlo? En la tierra de Canaán, la cebada siempre madura primero; entre todos los granos, la cebada es primera. En Levítico 23:10, el Señor dijo: "Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega". Cuando llegaba el tiempo de la siega, los primeros frutos debían ofrecerse al Señor, el primer fruto claramente era la cebada. Ahora, debemos leer 1 Corintios 15:20: "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron". Todos los que estudian las Escrituras reconocen que los primeros frutos de la siega tipifican a Cristo como primicias de la resurrección. Con esto se puede probar que la cebada representa al Cristo resucitado. El trigo representa al Cristo encarnado, crucificado y sepultado. La cebada representa al Cristo resucitado. Estas dos clases de granos representan dos aspectos de Cristo, Su venida y Su ida. Representan al Cristo que bajó para ser el trigo y al Cristo que subió para ser la cebada.
        Cuando Jesús alimentó a los cinco mil, lo hizo con sólo cinco panes de cebada. Muchos están familiarizados con el milagro de los cinco panes, pero muy pocos se han dado cuenta de que esos panes eran de cebada. Esta escritura es realmente maravillosa. Si fueran panes de trigo, algo estaría mal. Pero no eran de trigo sino de cebada. Como panes de cebada, pudieron alimentar a cinco mil personas y pudieron dejar doce canastos de sobrantes. Esto es resurrección. Cristo sólo puede ser rico para nosotros en Su resurrección. (Juan 6:9)
      3. LA VID: ¿Qué representa la vid? En Jueces 9:13 la vid dijo: "¡He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres?" En cierto sentido, representa al Cristo sacrificado, el Cristo que sacrificó todo lo Suyo. Pero éste no es el punto principal. El significado principal es que de Su sacrificio El produjo algo que alegra a Dios y al hombre: el vino nuevo. Si usted experimenta a Cristo en este aspecto, usted mismo tendrá mucho vino para beber y se embriagará. Entonces se enloquecerá con Cristo. Usted debe ser una persona embriagada y enloquecida con Cristo.
      4. LAS HIGUERAS: Llegamos ahora al cuarto punto: las higueras. Jueces 9:11 nos dice que la higuera representa la dulzura y el buen fruto. Habla de la dulzura y satisfacción que da Cristo como nuestro suministro. En el primer punto, el trigo, no pudimos ver dulzura ni satisfacción; tampoco lo vimos en la cebada. Incluso en la vid, el énfasis no está en la dulzura y satisfacción que da Cristo como nuestro suministro. Para ver esto debemos considerar el cuarto aspecto, la higuera.
      5. GRANADAS: ¿Qué representan? ¿Alguna vez ha visto usted una granada? Al ver una granada madura, inmediatamente nos damos cuenta de la abundancia y la belleza de la vida. Cuando usted disfruta y experimenta a Cristo como el trigo, como la cebada, como la vid y como la higuera, la belleza de Cristo emana de usted y la abundancia de la vida de Cristo está con usted. Esta es la experiencia de Cristo como la granada.
      6. OLIVO: ¿Para qué se usa el aceite del olivo? Jueces 9:9 nos dice que se usa para honrar a Dios y al hombre. Si queremos honrar a Dios o al hombre, lo debemos hacer con el aceite del olivo. Esto significa sencillamente que si queremos servir al Señor, si queremos ayudar a otros, lo debemos hacer por medio del Espíritu Santo. Debemos ser hombres llenos del Espíritu, debemos ser olivos, hijos de aceite. Nunca podemos servir al Señor ni ayudar a otros sin el Espíritu Santo. Pero, ¡alabado sea el Señor! si lo disfrutamos como el trigo, la cebada, la vida, la higuera y la granada, ciertamente tendremos el aceite. Estaremos llenos del Espíritu Santo. En verdad podremos honrar a Dios y a otros.
        Ahora puede comprender por qué el Espíritu Santo puso el olivo al último. Cuando usted haya experimentado a Cristo en todos los otros aspectos y haya llegado a este punto, entonces estará lleno del Espíritu Santo. Así podrá honrar a Dios y a los demás.
      Si estamos llenos del Espíritu para honrar a Dios y a otros o no, depende mucho de cuánto disfrutamos y experimentamos a Cristo diariamente, como el trigo, la cebada, la vid, la higuera, la granada, y luego como el olivo. Si pasamos los cinco primeros aspectos, ciertamente llegaremos al sexto, al olivo. Seremos hijos de aceite, seremos santos que están llenos del Espíritu Santo.
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