EL NACIDO DE DIOS

1 Juan 3:9
Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado,  porque la simiente de Dios permanece en él;  y no puede pecar,  porque es nacido de Dios.
El apóstol Juan en sus cartas nos habla de ciertas características que distinguen al hombre que ha nacido de Dios; entre otras menciona las siguientes:

Primero: El que ha nacido de Dios ama.
Segundo: Conoce a Dios.
Tercero: Cree que Jesús es el Cristo.
Quarto: Vence al mundo.
Quinto: No practica el pecado.

Hermanos el hombre nacido de Dios ha sido capacitado para vivir una vida espiritual. El propósito de Dios es que nosotros llevemos una vida reflejando a Cristo, llevemos la imagen de Cristo. La naturaleza de Dios está en nosotros por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros, nosotros somos el medio de Dios para darse a conocer a este mundo. Jesús dijo:
Mateo 5:16
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,  para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos

Las palabras y las obras que debemos realizar como cristianos nacido de Dios no provienen de nosotros, provienen del Padre.
Efesios 2:10
pues somos hechura suya,  creados en Cristo Jesús para buenas obras,  las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Es por esto  que Juan argumenta con fuerte convicción que el que hace lo malo no ha nacido de Dios, pero el que hace justicia sí ha nacido de Él.
1 Juan 3:7-9
Hijitos,  nadie os engañe;  el que hace justicia es justo,  como él es justo. El que practica el pecado es del diablo,  porque el diablo peca desde el principio.  Para esto apareció el Hijo de Dios,  para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado,  porque la simiente de Dios permanece en él;  y no puede pecar,  porque es nacido de Dios.

Las buenas obras que el hombre nacido de Dios realiza es porque la simiente de Dios permanece en El, nadie sin la presencia del Espíritu Santo podrá hacer las buenas obras que Dios ha preparado de antemano para que anduviésemos en ellas.

Ama:
1 Juan 4:7-8
Amados,  amémonos unos a otros,  porque el amor es de Dios.  Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.   El que no ama no ha conocido a Dios,  porque Dios es amor.

Hablar de este tema resulta verdaderamente conmovedor, le pido a Dios que en estos momentos refleje su amor sobre cada uno de nosotros para que podamos nosotros ser verdaderos hombres que muestren su naturaleza. No hay verdad más conmovedora en el evangelio que el amor de Dios.

2 Corintios 9:15
¡Gracias a Dios por su don inefable!
Y el salmista expresó:
Salmo 34:6
Este pobre clamó,  y lo oyó Jehová  y lo libró de todas sus angustias.
Salmo 34:8
Gustad,  y ved que es bueno Jehová;  Dichoso el hombre que confía en él.

Todos aquellos que hemos experimentado el amor de Dios podemos expresarnos como el salmista, no hay nada más que impacte la vida de un hombre que la gracia de Dios. Además de saber y reconocer el gran amor de Dios hacia nuestras vidas El también nos dice:
Juan 13:35
En esto conocerán todos que sois mis discípulos,  si tuviereis amor los unos con los otros.

Podrás tener mucho conocimiento bíblico, puedes ser de los que más oras, puedes ser de los que más ayuna, pero ninguna de estas cosas (las cuales son necesarias) caracterizan a un nacido de Dios, solo el Amor. La insignia distintiva de los discípulos no son los milagros que le siguen, no son las manifestaciones proféticas es premisamente el amor lo que nos distingue.

Hermanos, muchas bendiciones hemos perdido porque no entendemos la verdad de la nueva vida en Cristo, como El quiere que le entendamos. Tu estas aquí hoy porque Dios tiene un propósito contigo, dicho propósito es que le expresemos su naturaleza que es Amor.

Una pregunta puedes hacerme en este momento. ¿Que tengo que hacer para recibir su amor? Hermano nada puedes hacer porque:
Romanos 5:5
y la esperanza no avergüenza;  porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Dios nos enseña que el nuevo hombre no es un cambio de conducta, ni transformación, ni un barniz de Dios que le da al viejo hombre. Nacer de nuevo no es practicar las obras que hacen los cristianos. Nacer de nuevo es ser concebidos por Dios y se engendrados por El. Nadie puede engendrarse a si mismo, la Biblia nos enseña que nadie puede llamar a Jesús Señor si no es por el Espíritu Santo. Nadie puede llegar al Reino de Dios sin ir por la voluntad de Dios.
1 Corintios 12:3
Por tanto,  os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús;  y nadie puede llamar a Jesús Señor,  sino por el Espíritu Santo.
  • El amor no se genera en la naturaleza humana.
  • El amor viene de Dios.
  • El hombre es incapaz de producir amor, la naturaleza carnal está viciada por el egocentrismo.
  • El amor de Dios en nuestras vidas nos lleva a amar a un a nuestros enemigos, puesto que Dios tiene el poder para lograrlo. Recuerde que el amor no piensa mal, todo lo cree.
1 Juan 3:14
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida,  en que amamos a los hermanos.  El que no ama a su hermano,  permanece en muerte.
Salmo 133
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es  Habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza,  El cual desciende sobre la barba,   La barba de Aarón,   Y baja hasta el borde de sus vestiduras;  Como el rocío de Hermón,   Que desciende sobre los montes de Sion;   Porque allí envía Jehová bendición,   Y vida eterna.
  • Nuestros pensamientos están inclinados al egoísmo y esto es contrario al amor.
  • Muchas corrientes filosóficas nos rodean enseñando que el hombre puede hacer el bien proclamando la excelencia del hombre y la independencia de Dios.
Dios es amor y en el hombre nacido de El debe fluir el Amor como una de sus naturalezas, no es con fingimiento, es una manifestación del Espíritu santo por medio de nosotros. Dios nos ha escogido para expresar su amor.

Conocen a Dios:
1 Juan 4:7
Amados,  amémonos unos a otros;  porque el amor es de Dios.  Todo aquel que ama,  es nacido de Dios,  y conoce a Dios.

Conocer: Llegar a ser uno con alguien es su significado.
Conocer al Señor es entrar a una relación con El, lo que nos hace un espíritu con El.
Veamos el texto de Jeremías 31:34
Y no enseñará más ninguno a su prójimo,  ni ninguno a su hermano,  diciendo: Conoce a Jehová;  porque todos me conocerán,  desde el más pequeño de ellos hasta el más grande,  dice Jehová;  porque perdonaré la maldad de ellos,  y no me acordaré más de su pecado.

¿Por qué anuncia que en el nuevo pacto conoceremos al Señor? Porque no será mas por información sino por relación
Ezequiel 11:19-20
Y les daré un corazón,  y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos;  y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne,  y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas,  y guarden mis decretos y los cumplan,  y me sean por pueblo,  y yo sea a ellos por Dios.

Miremos lo que nos dice 1 Juan 2:20,27
Pero vosotros tenéis la unción del Santo,  y conocéis todas las cosas.
Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,  y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe;  así como la unción misma os enseña todas las cosas,  y es verdadera,  y no es mentira,  según ella os ha enseñado,  permaneced en él.

Hermanos, conocer a Dios es ser y vivir como es El
El conocer a Dios tiene que afectar a nuestras vidas y de las de los que rodean.
Dn 11:32
Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto;  mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.

Conocer a Dios por información me capacita para hablar de Él, pero conocer a Dios en el espíritu, me lleva a ser como El.
A Dios se le conoce por revelación y no por investigación ni vanos razonamientos.
Dios es espíritu y para conocerlo es necesario conocerlo en el espíritu.
Cuando somos engendrados por Dios y nacemos en el Espíritu, El Señor entra en nosotros y hace morada en nosotros, de esta manera lo conocemos, jesus dijo:
1 Juan 4:17
el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.
Ahora podemos entender Hebreos 8:10
Por lo cual,  este es el pacto que haré con la casa de Israel   Después de aquellos días,  dice el Señor:   Pondré mis leyes en la mente de ellos,   Y sobre su corazón las escribiré;   Y seré a ellos por Dios, 

El Señor ha entrado en nosotros y nosotros en El.
¿Cuántos desean conocer lo que es la vida eterna?
 Juan 17:3
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti,  el único Dios verdadero,  y a Jesucristo,  a quien has enviado.

Le cree a Dios:
1 Juan 5:1
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo,  es nacido de Dios;  y todo aquel que ama al que engendró,  ama también al que ha sido engendrado por él.

El hombre nacido de Dios es el único que está dotado de capacidades que lo hacen diferente al ser carnal o adámico, su naturaleza es espiritual, este nuevo hombre interior a grada a Dios porque tiene en sí el fruto del Espíritu que es toda bondad, justicia y verdad.
Efesios 5:6
(porque el fruto del Espíritu es en toda bondad,  justicia y verdad),
El nacido de Dios tiene un instrumento espiritual que le permite asir de las promesas  que Dios le ha dado, es la fe.  Sin Fe es imposible agradar a Dios, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Rom 8:8; Heb 11:6.

Para que nuestra vida y lo hagamos glorifique a Dios tiene que salir del Espíritu, porque en el Espíritu se anda en fe. Es la fe la que nos hace aceptos delante de Dios, a través, de la justicia de Jesucristo la cual es más alta que la de los hombres.

Cuando venimos a la Iglesia a adorar a Dios y estas cantando a tu Rey. Si no crees que estas en la presencia de El, tu alabanza no sale del espíritu, por tanto, no agradará a Dios. El apóstol Pablo no hablo del alabar con el entendimiento y con el Espíritu (1 Corintios 14:15).

Cuando una alabanza o una adoración a Dios brota de un corazón agradecido, de un espíritu conmovido por el amor de Dios, impresionado por su gloria esa alabanza agrada a Dios, porque esa alabanza no surge de una emoción, por rutina u obligación.

A la hora de diezmar puede ocurrir lo mismo, el acto de diezmar es un acto de adoración a Dios, lo puedes hacer con el entendimiento y lo puedes hacer con el espíritu. Si piensas traer una ofrenda para que Dios derrame bendiciones  hasta que sobreabunden, es posible que Dios no se agrade de tus ofrendas.

Sin embargo si le das al Señor con alegría en tu corazón y gozo en tu espíritu, es muy diferente pues tu motivación es que quieres contribuir a la obra de Dios por fideleidad a aquel que te ha dado la provisión, vienes a ofrendar para enaltecer a aquel que te sustenta, depositas tu ofrenda con fe, deseando no recibir nada a cambio, eso salió del espíritu, eso agrada a Dios y entonces se cumple la promesa de bendición hasta que sobreabunden.

Así es todos los aspectos de nuestra vida, ir a los hospitales, visitar a los hermanos, visitas misioneras, ayudar a los desvalidos, dogadictos; si no brota del espíritu con el objetivo de agradar a Dios para nada sirve.
A Dios no se le agrada con sacrificios humanos, sino con un corazón sincero, íntegro, lleno de fe.
En  Mateo 21:21
Respondiendo Jesús,  les dijo: De cierto os digo,  que si tuviereis fe,  y no dudareis,  no sólo haréis esto de la higuera,  sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar,  será hecho.

¿Qué pasa cuando decimos ¡Quítate! Y no se quita. Nos faltó la fe.
Un milagro ocurre cuando el poder de Dios se mueve a través de la fe. Esta siempre actúa conforme al propósito del Señor, quien hace todas las cosas según el designio de su voluntad.
La Biblia dice que la fe es un don de Dios, que procede de El y que El la repartió a los que quiso. Es decir, que la fe no es algo automático, o que se genera en tu mente, como proclaman el positivismo. La biblia nos dice en :
Romanos 9:16
Así que no depende del que quiere,  ni del que corre,  sino de Dios que tiene misericordia.

La lección de Hechos 19:13-14
Pero algunos de los judíos,  exorcistas ambulantes,  intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos,  diciendo:  Os conjuro por Jesús,  el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva,  judío,  jefe de los sacerdotes,  que hacían esto.
  • Ninguna persona sin la autoridad de Dios puede sacar demonios. Ellos se solapan, se esconde.
  • Los demonios no salen porque le prendas velas a los santo, o porque tengas un collar, o un resguardo, o porque le haces tres nudos a un pañuelo, o porque te des un baño con yerbas o agua bendita etc.
A los mismos demonios esto les da risa. Esos seres infernales. Esos seres infernales salen únicamente cuando una autoridad superior les ordena que salgan y esa autoridad superior es JESUS, El HIJO De Dios.
No te atrevas a imitar lo que un siervo de Dios dirigido por el Espíritu santo realiza, busquemos primeramente la dirección del Espíritu todos los días en nuestras rodillas, busquemos andar en su presencia.
1 Juan 5:4
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo;  y esta es la victoria que ha vencido al mundo,  nuestra fe.
1 Juan 5:1
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo,  es nacido de Dios;  y todo aquel que ama al que engendró,  ama también al que ha sido engendrado por él.
1 Juan 3:14
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida,  en que amamos a los hermanos.  El que no ama a su hermano,  permanece en muerte.

Una cosa es fe para salvación y otra cosa es devoción religiosa. La verdadera fe es la que obra para salvación, lo primero que hace es reconocer a Jesús como único Salvador y Señor.
  • Estamos aquí, en los caminos de Dios porque  El nos eligió primero.
  • No amamos primero nosotros a Dios, sino El nos amo a nosotros primero.
  • Cuando El llego a nuestras vidas estábamos muertos, pero llegó a nosotros el poder de la resurrección de Jesucristo y nos trajo de la muerte a la vida.
“LA VIDA NO ES UN ACCIDENTE, SINO U PROPOSITO DE DIOS, PORQUE EL NOS TRAJO A ESTE MUNDO EN ADAN PARA SALVARNOS EN CRISTO”
Vence al mundo:
1 Juan 5:4
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo;  y esta es la victoria que ha vencido al mundo,  nuestra fe.
El Señor rescatará los reinos del mundo del dominio del diablo y reinará en ellos para siempre.
Juan 3:17
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,  sino para que el mundo sea salvo por él.
Apocalipsis 11:15
El séptimo ángel tocó la trompeta,  y hubo grandes voces en el cielo,  que decían:  Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo;  y él reinará por los siglos de los siglos.
Sin embargo:
Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras!  ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?  Cualquiera,  pues,  que quiera ser amigo del mundo,  se constituye enemigo de Dios.
1 Juan 2:16
Porque todo lo que hay en el mundo,  los deseos de la carne,  los deseos de los ojos,  y la vanagloria de la vida,  no proviene del Padre,  sino del mundo.
La biblia nos habla de:
  • Espíritu del Mundo.  (1 Cor. 2:12)
  • La sabiduría de este mundo (1 Cor. 3:19)
  • La apariencia de este mundo. (1 Cor. 7:31)
  • La corriente del mundo. (Ef. 2:2)
Todo lo que hay en el mundo, por naturaleza, es contrario a Dios. Y Jesús vino a deshacer las obras del diablo. (1 Juan 3:8)
Veamos Mateo 12:29.
Porque  ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte,  y saquear sus bienes,  si primero no le ata?  Y entonces podrá saquear su casa.
  • El hombre es fuerte es el diablo y su casa es su reino, o sea el mundo.
  • Sus bienes es lo que Lucas 11:22 llama el botín. Son las almas de los hombres que él usurpó por medio del engaño.
  • Jesús vino, lo venció, lo ató y le quito todas sus armas en que confiaba.
Lucas 11:22
Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence,  le quita todas sus armas en que confiaba,  y reparte el botín.
El Señor Jesús venció al príncipe de las tinieblas, deshizo sus obras, le quito las armas en las cuales confiaba, lo ato y como botín del vencido pertenece al vencedor, nos arrebato de las manos de nuestro antiguo opresor. Ahora los que creemos en su nombre somos los despojos de su triunfo, la corona de su victoria y el fruto de su aflicción. Somos el Botín de Dios.

Volvamos a leer :
1 Juan 5:4
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo;  y esta es la victoria que ha vencido al mundo,  nuestra fe.

Hemos nacido de Dios y por eso hemos vencido al mundo. El que obra en la naturaleza espiritual es más poderoso que el que opera en la carne.
El hombre que ha nacido de Dios no solo posee su imagen y naturaleza, sino su poder y su victoria.
El mundo que nos rodea y sus religiones y filosofía recomiendan al hombre ciertos métodos y ejerciios de meditación para poder llevar una vida de victoria, todo eso es mentira del diablo, solo una vida nacida de nuevo podrá tener victoria en Cristo.

No es por tus meditaciones, ni por los esfuerzos que hagas para cambiar, es necesario una relación con el que puede producir en ti una nueva criatura, LA NATURALEZA CARNAL NO SE REFORMA NI SE TRANSFORMA, SINO QUE DIOS CREA UNA NUEVA POR EL ESPIRITU.

Los deseos de este mundo y los placeres de la carne son grandes enemigos del hombre, pero recuerde es por medio del poder del Espíritu Santo en nuestras vidas podremos vencer toda tentación, nuestra victoria  no está en combatir la carne, nuestra victoria está en matar las obras carne.
Romanos 8:13
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

¿Sabes como se mata la carne?
Santiago 4:7
Someteos,  pues,  a Dios;  resistid al diablo,  y huirá de vosotros.

No practica el Pecado:
1 Juan 3:9
Todo aquel que es nacido de Dios,  no practica el pecado,  porque la simiente de Dios permanece en él;  y no puede pecar,  porque es nacido de Dios.
Eso no significa que un nacido de Dios no peque, sino que la naturaleza santa que está en él no puede pecar porque es nacida de Dios y El es Santo. La que peca es la naturaleza carnal del creyente. Por ser una persona con dos naturalezas es por tal que el pecado se le asigna al creyente.
Lo que sucede es que no hemos llegado a andar totalmente en el espíritu de tal manera que la carne no surja.
En la primera parte del verso Juan esta hablando de personas que han nacido de nuevo, él dice que el que ha nacido de Dios novive en pecado, no es esclavo del pecado, pero en la segunda prte especifica la razón por la cual no practica el pecado: porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar,  porque es nacido de Dios.

Veamos la segunda expresión de  1 Juan 5:18
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
¿Quién fue engendrado por Dios en nosotros, sino nuestro hombre nuevo por el Espíritu? La obra de regeneración que  Dios ha hecho en nosotros es lo que nos guarda del pecado y del maligno.
La simiente que nos ha engendrado ama la santidad y aborrece el pecado:
¿Por qué el nacido de Dios no practica el pecado?
  1. Porque la simiente de Dios permanece en él.
  2. Pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda.
  • El que se apoya en Jehová no se cae, El es el sostén de todos los siglos y nosotros tenemos esa victoria porque Cristo nos la dio.
  • No nos dejemos doblegar, es necesario someternos a El y resistir.
  • Dios en el nuevo hombre nos ha dado la victoria para vencer al mundo.
Amados, dejémonos de timidez, y levantémonos como gigantes. Tenemos que avanzar, tenemos que poseer y dejar ver la luz. Hemos de mostrar a las gentes, con nuestras vidas, que el evangelio está presente que hay solución en Cristo. Las personas tienen que ver a Cristo en nosotros. No nos dobleguemos delante de las tentaciones del mundo, obedece a Dios y resiste que grande es la recompensa para los vencedores.

Apocalipsis 21:7-8
El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.  Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

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